me llevó a las calles desconcertadas
de esta Buenos Aires de gobierno frustrado.
Las luces amarillas del alumbrado público
oxidan el asfalto, mi ánimo y las sombras
de los que aventan cervezas en los bares.
Pienso en las contradicciones de mi pueblo,
de toda esta gente que practicó un ejercicio
de decisiones tomadas en el silencio del alba.
Anoche conocí a Casciari y su efecto concreto,
develando con destreza algunos secretos sabios
y por los que me pasaré al otro lado del mundo.
Pienso doblar en la próxima esquina y volver.
Cruzaré la calle a mitad de cuadra, iré hacia
mi casa, a mis papeles, a mi ordenador, a mi.
Seguramente me aguardan verdades a medias tintas
que no sabré sobreescribir o transcribir o prescribir
para alejarme, encender la luz y restregarme los ojos.
Ahora es muy tarde y Buenos Aires sigue allí
y aquí bajo mis pies y sobre mi vista previa
que reconoce los adoquines de un nuevo rumbo.
En mi mesa espera una carta de mi amada hija
que volveré a leer por primera vez y que dice:
"¡TQMM! Con orgullo, tu hija Pilar."



¿Y qué más decía la carta?
te quiero
Hay veces que la frustración se siente al ver a condenados defender a sus verdugos.
Si no entendés no importa, no puedo decirte todo.
De nada por la corrección.
No entiendo el asunto de las ocasiones para "lo más de lo más"...
"La perdida noche cálida de este invierno me llevaron..." ??? O me llevó?
El titulo en grande y negro que resalta, de lo que te dijo Pilar...eso es lo más importante y bello que tienes en la vida, y tendrás..
Un beso a los dos Gizz